Una vez pasada la crisis sanitaria mundial causada por la COVID-19, la pregunta es: ¿estamos preparados para una nueva pandemia? Así lo planteó Pedro Rollán, presidente del Senado, durante la apertura de la jornada “Pandemias, Preparación y Respuesta ante Futuros Retos”, celebrada en el Antiguo Salón de Sesiones del Senado de España. El objetivo de este encuentro fue reflexionar y recordar la necesidad de prepararse para afrontar los próximos desafíos en materia sanitaria y establecer la hoja de ruta a seguir por parte de todos los agentes implicados. “No sabemos cuándo ocurrirá, pero según afirman los expertos e instituciones sanitarias, es probable que en los próximos años nos enfrentemos a una nueva pandemia”, señaló el presidente del Senado. Para la preparación de la próxima pandemia, Rollán destacó que las instituciones deben instar a los gobiernos a acelerar los trabajos necesarios, aprovisionar los materiales necesarios y elaborar planes de contingencia, así como llevar a cabo las modificaciones legislativas pertinentes, como el proyecto de Ley de creación de la Agencia Estatal de Salud Pública. Santiago de Quiroga, presidente de Fundamed, lamentó que llevemos tres años de retraso. “Sería preciso que esta Agencia contara con los recursos y capacidades suficientes, y con los consensos necesarios para hacerlo posible”, enfatizó. Por su parte, Ángel Gil de Miguel, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública, defendió la importancia de integrar la salud pública en los sistemas sanitarios para mejorar la respuesta a las necesidades tanto de individuos como de la comunidad.

Revisar la ‘arquitectura’ del sistema sanitario es una de grandes las necesidades a la hora de hacer frente a futuras emergencias sanitarias.

Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, identificó las “buenas prácticas” desarrolladas durante la pandemia y que, en su opinión, deberían continuar en el tiempo. Aludió a la capacidad de autogestión organizativa de los centros sanitarios y apuntó a la necesidad de “redefinir las competencias profesionales”. Por otra parte, puso en valor el desarrollo de los sistemas de información sanitaria. El objetivo, señaló, es que las pandemias que vengan, tengan “un impacto menor en la salud de nuestra población”.

Actualizar la normativa

El Gobierno tiene pendiente normativas que buscan introducir mejoras. Es el caso de la Agencia Estatal de Salud Pública. Padilla admitió que “llega con retraso”, pero no tiene “ninguna duda de que será una realidad”.

Asimismo, ve importante “cerrar el ciclo regulatorio que se abrió con la Ley General de Salud Pública del año 2011”, que mandataba realizar tres cuestiones. En primer lugar, crear la Estrategia de Salud Pública, ya aprobada en 2022. Por otra parte, aprobar el Centro Estatal de Salud Pública, que se creará en forma de la mencionada Agencia. Y, finalmente, crear la Red del Sistema de Vigilancia en Salud Pública, que está en fase de tramitación normativa. Todo ello se debe complementar con el Real Decreto de preparación y respuesta.

Por su parte, Ana Pastor, ex ministra de Sanidad, secretaria nacional de Sanidad del PP y miembro de la Subcomisión para la Reconstrucción Social y Económica de la XIV Legislatura, aseguró que hay que actualizar la Ley de medidas urgentes en materia de salud pública y abogó por un Plan nacional multisectorial de prevención de pandemias. También ve necesario revisar la Ley de Cohesión y Calidad. Y, con mayor urgencia, instó a establecer una cartera de servicios de salud pública.

En este sentido, Pastor señaló que el llamado sistema de cogobernanza “no funcionó” porque hay que “reforzar el andamiaje institucional”. “Nuestro ordenamiento jurídico se tiene que actualizar y ahora que ya no estamos en el fragor de la pandemia sería buen momento”, concluyó.

Juan Carlos Gil, director general de Moderna España.

Autonomía estratégica

Durante la jornada también se puso en valor el concepto de autonomía estratégica. “No tenemos una reserva estratégica que garantice que, ante una futura pandemia, podamos autoabastecernos“, denunció Pastor.

Por ello, en España es fundamental el Plan Estratégico de la Industria Farmacéutica. “Esperamos que pueda estar en los próximos meses y que avance en cómo establecer el marco de juego entre instituciones e industria en I+D, producción y sostenibilidad”, expuso Padilla.

En ello incidió Juan Carlos Gil, director general de Moderna España, quien aseguró que “no solo significa tener capacidad de almacenar y distribuir el material”, sino de generar el material necesario que pueda ayudar en posibles pandemias. Así, instó a plantear “medidas que sean factibles y que impliquen mejoras concretas”.

“Invertir decididamente en capacidades y en I+D es invertir en nuestros sanitarios”, afirmó Gil. “Así, nuestro SNS será más robusto, estará mejor coordinado y será más adaptable”, declaró.

Los profesionales sanitarios jugaron un papel fundamental en el manejo de la pandemia de COVID-19. Muchos de ellos estuvieron en primera línea asistencial, adaptando su trabajo a una situación de emergencia en la que se iban acumulando aprendizajes cada día. Así, en la mesa ‘Respuestas y controversias en torno a la pandemia de COVID-19’ representantes de cuatro sociedades científicas pusieron de manifiesto el papel de facultativos y entidades en la respuesta a esta emergencia sanitaria.

Demandas a los decisores

Las sociedades científicas (SS.CC), pusieron sobre la mesa las demandas que trasladarían a las administraciones para dar una mejor respuesta ante las posibles pandemias que puedan llegar. Así, Federico García, presidente de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología (SEIMC), ponía en valor la necesidad de reconocer a los especialistas en enfermedades infecciosas ante las amenazas del presente y el futuro. “Al hablar del marco legislativo y la importancia que tiene Europa, es necesario hacer una llamada de atención sobre la situación de irregularidad de los infectólogos; avanzar en este aspecto, además, fomentaría la libre circulación de profesionales por Europa”. Para Manuel García de Vega Sosa, presidente de la Sociedad Española de Salud Pública, Medicina Preventiva y Gestión Sanitaria (SEMPSPGS), es fundamental “trasladar a los decisores que lo importante es avanzar en prevención y no ser cortoplacistas.

En el año 2005, la OMS publicó el Reglamento Sanitario Internacional, instrumento que nació para evitar la propagación internacional de enfermedades. A este respecto, Juan González Armengol, presidente de honor de la Sociedad Española de Emergencias y Urgencias Sanitarias (SEMES) apuntó “que este no tuvo la capacidad de hacerse ejecutivo y estaba bien planteado, a pesar de no tener demasiado en cuenta el componente veterinario y la importancia que este tiene porque la mayoría de problemas de este tipo pueden provenir de la zoonosis”. Asimismo, puso en valor la Ley de Salud Pública, impulsada con Ana Pastor al frente del Ministerio de Sanidad, la cual definió como “muy importante y basada en la gobernanza”.

Aprendizajes adquiridos

García de Vega subrayó que cuatro años después del inicio de la pandemia, es necesario hacer balance. “Hemos cometido errores y agencias como la canadiense han hecho evaluación para no volver a caer en lo mismo; aquí no estábamos preparados y aunque los sistemas de vigilancia y la red de alertas funcionan perfectamente, falta un paso más”, apuntaba el presidente de la SEMPSPGS. En este sentido se refirió a hechos como que en España se tardase en cerrar fronteras o que en Inglaterra se desechase la posibilidad del aislamiento para frenar la propagación. Precisamente, Armengol destacó que una de las principales conclusiones tras los meses más duros de pandemia “fue la importancia de gestionar la movilidad”. En palabras de Jaime Jesús Pérez Martín, presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV), al principio de la pandemia, “la solución se basaba en ir poniendo parches y tratar de llegar lo mejor posible al proceso de vacunación”. No obstante, los aprendizajes y el conocimiento adquirido desde diferentes especialidades podrían ayudar a afrontar con más eficacia futuras situaciones de emergencia. Por otra parte, Pérez aludía a las disparidades que se pueden observar a nivel geográfico, poniendo el foco en que “las mayores cargas de mortalidad se han dado en el África subsahariana, y la mayor pérdida de esperanza de vida se ha registrado también en África subsahariana, América Latina y Caribe”. Y una de las armas que mostró más eficacia en la lucha contra la pandemia fue la vacunación. A este respecto, Pérez afirmaba que mantuvo siempre “la confianza en la ciencia, pensando que como tarde a principio de 2021 contaríamos con vacunas contra la COVID-19”. Siguiendo este hilo, García de Vega también puso en valor este hito, subrayando que “sacar una vacuna en siete meses fue todo un récord gracias al cual se evitaron numerosos fallecimientos”. Asimismo, los cuatro representantes coincidieron en que la colaboración, tanto entre SS.CC. como con la administración es esencial -como ya lo fue en la pandemia de COVID-19 para actuar frente a futuras situaciones de emergencia sanitaria.

Mesa 2: “Propuestas para la preparación ante emergencias sanitarias”.

El fomento de la innovación y de la colaboración público-privada o de la inversión, las plataformas tecnológicas y el músculo de producción son aspectos clave de cara a poder afrontar, con la mayor rapidez y eficacia posible, futuras pandemias tanto a nivel nacional como internacional. En este aspecto, la prevención juega un papel indispensable de cara a poder evitar que la pandemia ponga en jaque al sistema sanitario.

Para arrojar luz sobre todo esto, en la segunda de las mesas, moderada por Santiago de Quiroga, presidente de Fundamed, intervinieron Enrique Ruiz Escudero, portavoz de Sanidad del PP en el Senado; Kilian Sánchez, portavoz de Sanidad del PSOE en el Senado; Toni Lloret, vaccines director de HIPRA; Pepe Meseguer, country manager de CSL Seqirus Spain; y Sergio Rodríguez, Health&Value director y director de la Fundación Pfizer. Así, realizaron un balance sobre qué hemos aprendido, qué queda por hacer y las perspectivas de futuro en el ámbito de la emergencias sanitarias.

Enrique Ruiz Escudero, portavoz de Sanidad del PP en el Senado, destacó la capacidad de transformación del sistema sanitario español y de sus profesionales o lo indispensable que fue la colaboración público-privada, especialmente en el ámbito de las vacunas. Al respecto, aseguró que hay que reforzar, potenciar y agilizar estos modelos, que marcaron “un punto de inflexión a la hora de conseguir doblar al coronavirus, especialmente en el campo de las vacunas”. Asimismo, quiso hacer alusión a la importancia del dato como elemento básico en la toma de decisiones y a la necesidad de implementar un Plan Nacional de Recursos Humanos “para poder afrontar las pandemias del futuro”. A parte de esta reivindicación, Kilian Sánchez, portavoz de Sanidad del PSOE en el Senado, recalcó que también es necesario tener escrita una normativa que se desarrolle con planes financieros que le den cuerpo y rigor para que repercuta en el bien común de la población. “No sirve que tengamos una normativa escrita que no se pueda desarrollar”, insistió.

Sergio Rodríguez, Health&Value director y director de la Fundación Pfizer, indicó que, pese a las diferencias presentes entre los sistemas de todo el territorio nacional, con el COVID-19 “hubo una coordinación en cómo enfocar la vacunación gracias a la colaboración entre todos los agentes”. “Esa colaboración también dio lugar a que pudiéramos, en un tiempo récord, poner a disposición de toda la población vacunas que se ha demostrado que han sido eficaces y eficientes”, añadió. Además, Rodríguez también quiso incidir en la importancia de potenciar tanto la investigación como la innovación de cara a afrontar futuras pandemias. En esta línea, Toni Lloret, vaccines director de HIPRA, alegó que esto es crucial dado que va a haber una pandemia para la que ya se están preparando, “nos tenemos que preparar e implicar todos para que no vuelva a ocurrir lo que ocurrió”.

Pepe Meseguer, country manager de CSL Seqirus Spain, aseguró que gracias a las pandemias vividas nos hemos concienciado de la importancia de la Salud Pública, del profesional sanitario, los EPIs y las vacunas. De hecho, alegó que éstas “han cambiado el ciclo de las pandemias”. Sin embargo, afirmó que, para ello, “es indispensable la inversión, la tecnología y el músculo de producción“. Al respecto, el portavoz de Sanidad del PSOE en el Senado, también hizo hincapié en que debemos tener un sistema de vigilancia sanitaria descentralizado en el que apoyarnos más allá de las zonas de utilidad sanitaria para dar una mayor cobertura. “Es fundamental que esto se trabaje por medio de la Atención Primaria, las oficinas de farmacia y los servicios especializados en Salud Pública”, enfatizó.

Por otro lado, el director de la Fundación Pfizer resaltó que se debe prestar atención a las campañas de vacunación y al desarrollo de nuevas plataformas tecnológicas para dar lugar a nuevas vacunas que prevengan enfermedades. Siguiendo esta línea, el vaccines director de HIPRA, hizo referencia a que en Europa ya hay compañías estrategias para futuras pandemias, “se han designado cuatro compañías, una americana, otra india y dos españolas, entre las que están HIPRA”. Finalmente, Escudero enfatizó en que es esencial el fomento y la inversión en el enfoque One Health.

Finalmente, el encuentro dejó importantes reflexiones y aprendizajes sobre la preparación y gestión de futuras pandemias, así como significativas asignaturas pendientes. Entre ellas, fomentar la colaboración público-privada, aprovechar todas las infraestructuras disponibles del Sistema Nacional de Salud (SNS) y establecer un marco legal propicio para impulsar la innovación.

Durante la clausura, la presidenta de la Comisión de Sanidad, Mar San Martín, resaltó que la jornada evidenció que las lecciones aprendidas y la vigilancia epidemiológica son fundamentales para estar preparados.

Mar San Martín, presidenta de la Comisión de Sanidad.

“En la jornada se han presentado propuestas prometedoras, como la creación de una cartera de servicios de salud pública. Además, se ha resaltado la necesidad de colaboración y consenso entre administraciones, así como el impulso a la colaboración público-privada”, continuó San Martín. “Este tipo de encuentros favorecen un análisis profundo, con espíritu crítico, que probablemente es lo que ha faltado en los informes ministeriales, añadió.

Por su parte, Eduardo Pastor, presidente de Cofares, instó a contar con todos los agentes que forman parte de la cadena de valor del medicamento y a aprovechar las infraestructuras disponibles. “Desde la distribución de gama completa contamos con herramientas para conocer la salud de la población. Podemos monitorizar en tiempo real los medicamentos que se adquieren en la farmacia y los suministros disponibles”, explicó.

En esta misma línea, insistió en que “es imprescindible contar con la farmacia comunitaria y la distribución de gama completa porque pueden aportar información sobre la salud de la población y establecer patrones y tendencias de consumo de medicamentos”, añadió.

Pastor enfatizó que el SNS dispone de la infraestructura necesaria gracias a las boticas y la distribuidoras de gama completa. “Ante la amenaza epidemiológica, la oficina de farmacia cuenta con un valor esencial. Resulta indispensable que la protección de la salud pública contemple a la farmacia y la distribución como piezas estratégicas”.

El valor de la Ciencia

La llegada de las vacunas contra el COVID-19 fue clave para frenar la propagación del nuevo coronavirus. Sin embargo, su rápida disponibilidad fue fruto de décadas de investigación e inversión por parte de la industria. En ese sentido, Carlos Murillo, presidente de Pfizer España, señaló que “las tasas de vacunación están disminuyendo y no puede haber un mayor daño para la salud pública que no aprovechar las vacunas”, subrayó. Murillo recordó que hay que seguir fomentando el valor de la ciencia “para poder utilizar en el futuro lo que estamos desarrollando hoy”, añadió. Del mismo modo ha coincidido Juan Yermo, presidente de Farmaindustria, quien ha enfatizado que la lucha de pandemia se basó “en décadas de investigación y avances científicos”. Por tanto, España tiene que seguir apostando por la innovación biomédica y establecer un marco regulatorio estable y predecible. “Este marco debe proteger la propiedad intelectual, crear incentivos para la industria y facilitar que las innovaciones lleguen al país”, resaltó.