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La pandemia generada por la expansión del SARS-CoV-2 si ha demostrado algo es la necesidad de acelerar la colaboración público-privada. Y se ha demostrado en la actitud adoptada por las compañías farmacéuticas, que han acelerado las colaboraciones con organismos públicos internacionales para poder obtener un tratamiento y, sobre todo, una vacuna frente al Covid-19.

“En estos momentos de incertidumbre y búsqueda de soluciones es más importante que nunca cooperar con las autoridades sanitarias, apoyando y siguiendo sus directrices, y que cada uno de nosotros, en lo personal y lo profesional, asumamos nuestras responsabilidades”, explica Martín Sellés, presidente de Farmaindustria. Y eso es precisamente lo que ha hecho la industria farmacéutica: asumir responsabilidades. Lo ha hecho poniendo en marcha ensayos clínicos y poniendo a disposición de los estados su arsenal terapéutico para hacer frente a la pandemia.

Y es que, en el caso de las compañías farmacéuticas “y de todos los profesionales que trabajamos en ellas, nuestra mayor responsabilidad, que es también nuestra razón de ser, es doble: investigar y desarrollar nuevos medicamentos que permitan mejorar la salud y la calidad de vida de las personas, y contribuir a que esos medicamentos lleguen a quienes los necesitan”.

Martín Sellés, presidente de Farmaindustria

Ante la exigencia extraordinaria del momento, las compañías farmacéuticas, señala Sellés, “estamos inmersas en todo el mundo en una intensa carrera en busca de un tratamiento para combatir la epidemia, en colaboración estrecha con las autoridades y organizaciones sanitarias y centros e investigadores públicos y privados”. De hecho, este trabajo ya ha dado como resultado la identificación de decenas de antivirales y potenciales vacunas que están siendo probados para comprobar su eficacia contra el Covid-19.

Y es que el ritmo de la investigación que han adoptado las compañías y organismos públicos nunca ha sido tan rápido. “La comunidad biotecnológica española está trabajando a contra reloj para producir tests de diagnóstico, desarrollar vacunas y producir tratamientos que hagan frente a esta crisis sanitaria, y lo hace en estrecha colaboración con los centros público de investigación, hospitales y las propias autoridades sanitarias”, explica la presidenta de la Asociación Española de Bioempresas (Asebio), Ana Polanco.

Un gran ejemplo de esta colaboración en materia de I+D, tal y como señala Polanco, es la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI), “una organización filantrópica de carácter público-privado que tiene como objetivo dar respuesta a emergencias sanitarias acelerando el desarrollo de vacuna, y que cuenta con organizaciones como Fundación Bill y Melinda Gates, el Foro Económico Mundial o gobiernos nacionales y está trabajando en colaboración con empresas de nuestro sector para desarrollar una vacuna frente a este coronavirus lo antes posible”. Pero tenemos que ser realistas con los tiempos.

Pero todos estos avances que se realizan actualmente no habrían sido posibles sin la investigación previa. Así lo asegura el presidente de Farmaindustria. “El camino recorrido es grande, porque se trata de fármacos que ya están en el mercado para otras indicaciones y han demostrado su seguridad o son compuestos en desarrollo que ya han cubierto parte del largo proceso investigador, lo que permite acortar los tiempos”. Todo esto, señala Sellés, “debe ayudarnos a ser positivos y pensar que en los próximos meses, como ya ocurrió en epidemias anteriores, podremos disponer de los primeros medicamentos útiles contra este virus”.

Sin embargo, estos avances no serán inmediatos. Así lo expresa la presidenta de Asebio. “Tenemos que ser realistas con los tiempos”, asegura refiriéndose a la disponibilidad de una vacuna efectiva contra la Covid-19.

Y es que “las vacunas son productos biológicos complejos y sofisticados. Su desarrollo supone un ingente esfuerzo en términos de tiempo y recursos dedicados a la investigación”. De media, puntualiza Polanco, “se emplean alrededor de 12 años y más de 500 millones de euros en crear una nueva vacuna de éxito”. En el caso de la vacuna para el nuevo coronavirus, señala,  “la CEPI considera que necesita un tiempo de entre 12 a 18 meses para tener la vacuna lista y una inversión mínima de 2.000 millones de dólares”.

Ana Polanco, presidenta de Asebio

Por tanto, confiesa Polanco, “el reto es de una envergadura enorme, obliga a un ejercicio de transparencia y colaboración sin igual entre todos los agentes del sistema de ciencia e innovación para conseguir que este sector desarrolle todo su potencial para conseguir vencer a la pandemia”. AseBio, puntualiza, “está centrada en este objetivo”.

Asegurar el suministro

Otro de los objetivos perseguidos por las compañías farmacéuticas durante esta pandemia es el de asegurar el suministro de los medicamentos que los pacientes necesitan, “Preocupa la posibilidad de que esta crisis sanitaria tenga impacto en términos de abastecimiento y suministro de medicamentos”, asegura Sellés. Las compañías son plenamente conscientes de la importancia del medicamento para los pacientes y para los profesionales sanitarios que cuidan de ellos y de la necesidad, por tanto, de anticipar y resolver cualquier problema de suministro. “Tenemos en marcha planes de contingencia y trabajamos en estrecha y continuada cooperación con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) para compartir información en caso de que se detecte cualquier alteración en materia de suministro de fármacos y articular las medidas oportunas para garantizar la atención a los pacientes”, explica el presidente de Farmaindustria. De este modo, la industria trabaja también con los distribuidores y las oficinas de farmacia para asegurar que toda la cadena del medicamento funciona de manera coordinada y eficiente.

“Es importante lanzar a la población este mensaje de tranquilidad por parte de los agentes sanitarios, para mantener la calma en este momento excepcional”, señala Sellés.

Impacto en los ensayos clínicos

Farmaindustria colabora también con la Aemps para hacer seguimiento a un posible impacto de las medidas contra el coronavirus en los ensayos clínicos en curso. En este sentido, la Agencia trabaja en unas instrucciones específicas que permitirán no interrumpir estos estudios, esenciales para los pacientes que participan en ellos y para el desarrollo de nuevos medicamentos.

En una de sus primeras intervenciones desde que comenzó la crisis, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró que la vía de éxito ante esta pandemia es “la responsabilidad y la disciplina social”. En este sentido, señala el presidente de Farmaindustria, “compartimos esta afirmación, y estamos trabajando, en cooperación con autoridades y agentes sanitarios, para responder a este gran desafío como los pacientes y el conjunto de la sociedad esperan de nosotros. Hoy estamos más cerca que ayer de encontrar una solución a esta crisis y, sin duda, lo lograremos entre todos”.

En el mismo sentido se pronuncia la presidenta de Asebio. “Todos los que formamos parte de AseBio, estamos poniendo nuestro conocimiento y capacidad de trabajo, con una gran dosis de esperanza basada en la experiencia en la solución a pandemias, al servicio de la sociedad”. Esta crisis, finaliza, “nos está enseñando que es de vital importancia apoyar la generación de conocimiento para preservar y fortalecer la salud y calidad de vida del ser humano”.

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