Acceso: La innovación como inversión y no como gasto

La Fundación ECO en colaboración con ASCO, ha celebrado el 3er Simposio dedicado a la calidad en el campo de la oncología médica, un encuentro multidisciplinar donde se han dado cita grandes expertos

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El 3er Simposio dedicado a la calidad y cuidado oncológico tuvo mesas de debate con diferentes expertos en la materia. Entre ellas destacó la dedicada a discutir cómo reducir los tiempos de acceso de los pacientes a terapias innovadoras, donde los especialistas, concluyeron que la innovación no ha de ser vista como gasto.

En ella participaron José Martínez Olmos, experto en salud pública y medicina preventiva, Xavier Badía, director de Economía de la Salud, José Luis Poveda, jefe del servicio de farmacia del Hospital La Fe y Humberto Arnés, director general de Farmaindustria.
Arnés definió “innovación” como todo aquel medicamento que ha sido aprobado por las autoridades competentes. “Nosotros entendemos que haya varios medicamentos para la misma patología, que puedan competir entre ellos.”
Por su parte Poveda se refería a la innovación como aquello que aporta valor al paciente, en términos de incremento de beneficio clínico.

Martínez Olmos se mostraba claro al relatar que cuando una enfermedad se puede prevenir, tratar y curar se consigue gracias a la innovación por lo que es algo consustancial a la propia medicina. Xavier Badia, coincidía con sus compañeros en que innovar es todo lo que aporta valor.

Retraso en la aprobación de medicamentos

En relación a las causas y a las posibles mejoras en la situación de retraso en la aprobación de medicamentos, Poveda incidía en que, si nuestro proceso evaluativo lleva a retrasos tan importantes en la innovación en términos de magnitud y en términos de tiempo, diferenciándonos cada vez más de la media europea, “nos estamos equivocando”.

Humberto Arnés, insistía en que en España existe un problema de procedimientos al no ser lo suficientemente ágiles. Por tanto, hay que mejorar. “No podemos mantener la secuenciación y una evaluación económica, hay que comenzar a negociar con las compañías y con la administración cuando se tiene el dictamen y la evaluación clínica.”

Además, Arnés consideraba que se debe introducir un mecanismo rápido de autorización y aprobación de aquellos medicamentos cuyo beneficio clínico es clave y evidente.

Y concluye, que, si alguien piensa que el retraso de los nuevos medicamentos, lo que hace es ahorrar, se está equivocando. Por tanto, “se debe trabajar en mejorar los procedimientos y tener otra mentalidad pensando que la innovación no es un gasto es una inversión.

La telemedicina en la atención oncológica

La pandemia del COVID-19 ha supuesto un cambio sustancial para todo el mundo. Los pacientes con cáncer se vieron afectados como consecuencia de la crisis sanitaria en su atención, tratamientos y cirugías. Sin embargo, desde los hospitales intentaron adaptarse incorporando nuevos métodos y modelos para atender a los pacientes como la telemedicina, que ha supuesto una gran oportunidad para que los especialistas se pudieran comunicar con los enfermos de cáncer.

“En esta nueva sesión analizaremos los cambios que hemos hecho durante la pandemia para aprender de ellos y seguir avanzando en la calidad asistencial”, señaló Jesús García Foncillas, oncólogo en la Fundación Jiménez Díaz.

Por su parte Ignacio Gil Bazo, de la Clínica Universitaria de Navarra, señalaba que “ahora tenemos una buena oportunidad para aprender del pasado, y seleccionar aquellas cosas que ayudaron a los pacientes y no dejarlas atrás. Además, subrayó que el sistema sanitario debe estar preparado para posibles futuras pandemias porque “no sabemos lo que vendrá por delante”.
Mohammad Jahanzeb, del 21 st Century Oncology de EE. UU., apuntó que en esta gran crisis, todos los aspectos del cuidado al paciente oncológico fueron afectados, desde la detección, y las pruebas diagnósticas, hasta las biopsias, los tratamientos y las cirugías.

Sin embargo, los médicos descubrieron todo lo que se podía hacer a través de la telemedicina: consultas, evaluaciones, cuidados de apoyo etc. Por ello, ha habido cambios sustanciales en el enfoque de los pacientes con cáncer y en los modelos de administración.
Por su parte, Arif Kamal, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke (EE. UU.), ha asegurado que la telemedicina ha llegado para quedarse, aunque no con una implicación tan protagonista como durante la pandemia (Se ha reducido el uso de un 80% a un 20%). Además, ha indicado que las consultas virtuales han de estar centradas en el paciente, así como que los esfuerzos en telemedicina deben ir dirigidos hacia las consultas integrales, que no descuiden ningún aspecto.

“Tenemos una buena oportunidad para aprender de la pandemia y seleccionar aquellas cosas que ayudaron a los pacientes”

Ignacio Gil Bazo, de la Clínica Universitaria de Navarra .

Nuevas oportunidades

Los cuidados oncológicos y las oportunidades de mejora en este sentido fueron también temas principales. Los expertos, Fernando López-Ríos, patólogo del Hospital 12 de Octubre, Enrique Grande, oncólogo en MD Anderson y María Gutiérrez-San Miguel fueron los encargados de presentar sus casos en medicina de precisión, la aproximación multidisciplinar de calidad y los modelos de salud basados en valores, respectivamente.

López-Ríos comenzaba señalando que cuando se habla de medicina de precisión y secuenciación masiva se necesita ser más efectivos. Por lo que presentó algunos hábitos de la gestión empresarial para aplicarlos en la medicina de precisión.

En primer lugar, ‘tener en perspectiva de qué es lo que se quiere conseguir’. “Tenemos datos recientemente publicados que empiezan a demostrar que si somos capaces de aplicar tratamientos personalizados a los pacientes mejoraremos su supervivencia.” Por lo tanto, esa visión lleva a querer incrementar el número de pacientes que se benefician de este tipo de terapias.” Sin embargo, explica que muy pocos son por ahora los que pueden acceder a ellas.

Otro de los hábitos, habla de ser capaces de priorizar y tener claro que es lo más importante. Aquí entra en juego el tiempo de respuesta. Según explica el patólogo, una de las cosas por las que la secuenciación masiva y la oncología personalizada “no está teniendo el éxito que todos querríamos es porque a veces los resultados tardan demasiado.”

‘Afilar la sierra’, es el hábito de la renovación. “Los desarrollos de fármacos están cambiando tan rápido que, si no somos capaces de adaptar los paneles a esta nueva perspectiva, probablemente acabemos haciendo unas determinaciones moleculares obsoletas”, indicaba el patólogo.

Por último, la capacidad de buscar el beneficio mutuo, que solo se puede conseguir “si somos capaces de implementar comités moleculares.”

Comités multidisciplinares y su relación con la calidad


Enrique Grande, oncólogo en MD Anderson, abría su presentación subrayando que es necesario ampliar más el concepto de manejo multidisciplinar del paciente. Y es que explicaba que en esta serie de reuniones se les olvida muchas veces discutir los síntomas que tiene este.

“Vamos a intentar balancear la evidencia científica, y el cuidado del paciente entendiendo por cuidado el atender las necesidades de cada paciente desde un punto de vista individual. Igual que hacemos medicina de precisión en cuanto a las alteraciones moleculares, tenemos que hacer medicina de precisión sobre las necesidades del paciente.”

“Debemos intentar balancear la evidencia científica y el cuidado del paciente desde un punto de vista individual”

Enrique Grande, oncólogo en MD Anderson.

Enrique Grande lanzaba una pregunta al aire: ¿Algún médico de aquí se preocupa por los dientes, el gusto del paciente, su diarrea o sus alteraciones en la masa muscular? “A veces nos centramos tanto en el tratamiento y en su curación que obviamos estas alteraciones directas”.

Además, el oncólogo planteaba profesionales que serían sencillos de incorporar a los comités multidisciplinares, por ejemplo, incluir una nutricionista para ayudar a ver si el paciente está desnutrido o no. “El control nutricional del paciente es algo esencial en todos los tumores sólidos y que a día de hoy no se suele hacer”. O un oncogeriatra, que evalúan al paciente desde el punto de vista intelectual o de autonomía a la hora de valerse, o un foniatra en el caso de los pacientes operados de un cáncer de cabeza y cuello, para ayudar a rehabilitar la voz.

“Tenemos que darnos cuenta de que realmente podemos hacer mucho más por el cuidado de nuestros pacientes, otra cosa es que tengamos tiempo y recursos para hacerlo. Necesitaríamos comités multidisciplinares, mucho más complejos, que abracen muchas más especiales distintas de las propias especialidades médicas.”

La calidad, en el centro

Durante la inauguración de este congreso, Rafael López, señaló que el objetivo que tiene la fundación junto a ASCO: luchar por la excelencia en la oncología y la calidad asistencial, investigadora y docente, midiendo siempre los resultados y avanzando en la dirección correcta.

“Tenemos que intentar eliminar el cáncer o, al menos, evitar que aumente el sufrimiento de la sociedad. Para ello, la inversión, la investigación y la gestión permitirán revertir todo lo que el cáncer está produciendo. Las autoridades españolas y europeas tienen que desarrollar iniciativas para luchar contra las consecuencias del cáncer sobre la sociedad”, señaló López.

Pilar Aparicio Azcárraga, directora general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, destacó como aspecto importante conseguir homogeneizar la atención integrada que requieren los pacientes sin interrumpir la continuidad asistencial y basándose en la mejor evidencia disponible.

En palabras de Aparicio, la actualización de la Estrategia Nacional del Cáncer debe ser un marco de referencia común para lograr la excelencia y equidad y así mejorar la atención.

Por su parte, Dolors Montserrat, exministra de sanidad y eurodiputada en el Parlamento Europeo fue la encargada de abrir la sesión, calificando de “histórico” el momento que vive Europa y el cáncer.

Y es que, en 2020, 2,7 millones de personas fueron diagnosticadas de cáncer en la UE y otros 1,3 millones perdieron la vida por esta causa. De aquí a 2035 se prevé que los casos aumentarán casi un 25 por ciento y por tanto se va a convertir en la primera causa de muerte en Europa.

“Se necesita más colaboración entre los sistemas sanitarios europeos, para compartir las mejores prácticas clínicas”

Dolors Montserrat, exministra de sanidad.

Montserrat apuntó que se debe trabajar poniendo en el centro de las políticas al paciente, aprovechando todo el potencial de las nuevas tecnologías y conocimientos y reforzando sobre todo la cooperación entre los 27, para así obtener mejores resultados sanitarios.

Por otro lado, la exministra de sanidad subrayó que el Plan europeo contra el cáncer de la UE representa un cambio histórico de paradigma en la lucha contra el cáncer en todas las etapas de la enfermedad. Y es que, la estrategia presenta cuatro ejes principales: prevención, detección temprana, tratamiento y mejora en la calidad de vida de los pacientes y supervivientes.

Entre las iniciativas más relevantes y transformadoras del plan Dolors Montserrat destaca: una visión del cáncer con enfoque moderno, adaptándose a las nuevas tecnologías, investigación e innovación, una mejora de la detección precoz, garantizar a todos el acceso a los cuidados oncológicos de calidad, una mejora de la calidad de vida de los pacientes, supervivientes y cuidadores. Así como reducir desigualdades en materia de cáncer en la UE y poner el cáncer infantil en el punto de mira.

En este sentido, la eurodiputada apuntó que se necesita más colaboración entre los sistemas sanitarios europeos, en especial para compartir las mejores prácticas clínicas, una investigación de excelencia sin fronteras, una producción y distribución de medicamentos y equipamientos sanitarios capaces de enfrentar cualquier emergencia, y sistemas comunes de capacitación de profesionales.

Fundación ECO-ASCO

Por su parte, Carlos Camps, director de programas científicos de la fundación ECO, explicó las experiencias en España promovidas por la fundación.

En primer lugar, Camps quiso destacar la importancia de la calidad, ya que con ella “nos jugamos la supervivencia de los pacientes.”

Camps, ha explicado que, tras los inicios de ECO en 2009, quisieron hacer un acuerdo colaborativo con ASCO porque tenían iniciativas que establecían “la mejor manera de poder analizar la calidad.”

Actualmente las tres herramientas de la colaboración ECO-ASCO se resumen en el programa QOPI, el programa de certificación y el programa de formación. “Esto nos permite cultura y calidad y tener herramientas para mejorar la calidad de nuestros cuidados.”

En concreto, el Programa de Certificación QOPI otorga una certificación de calidad de tres años a los servicios de Oncología españoles, ofreciendo apoyo y reconocimiento a los procesos de mejora continua. La Fundación ECO valida los procesos de QCP / ASCO que demuestran el compromiso de los hospitales y sus profesionales con los pacientes, la comunidad médica y la sociedad.

“No solamente hemos pretendido hacer esta labor de acreditación con estándares internacionales, sino que hemos querido hacer nuestros propios criterios de calidad y crear guías de referencia en diferentes áreas de aplicación clínica.”

La jornada ha sido clausurada por el director general de Asistencia Sanitaria y Aseguramiento de Salud de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Jesús Vázquez Castro, que destacó el papel de los oncólogos en la pandemia al haber hecho un gran esfuerzo por los pacientes oncológicos. Asimismo, resaltó el inicio de la telemedicina ya que “hace dos años era inconcebible atender a un paciente sin verlo, y esto supone un gran avance para ayudar a la buena atención de los pacientes.”