Los costes de las Infecciones de Transmisión Sexual
Los costes de las Infecciones de Transmisión Sexual

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) son un problema importante de salud pública tanto por su magnitud como por sus complicaciones y secuelas si no se realiza un diagnóstico y tratamiento precoz. Según datos del último informe del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), el aumento de estas infecciones es alarmante en los últimos años, en nuestro país y en el resto de Europa. Según alertaba hace pocos meses el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, el ECDC, en 2022, el número de casos notificados en Europa experimentó un aumento significativo en comparación con el año anterior: los casos de gonorrea aumentaron un 48 por ciento, los de sífilis un 34 por ciento y los de clamidia un 16 por ciento. Además, los casos de linfogranuloma venéreo (LGV) y sífilis congénita (causada por la transmisión de la madre al feto) también han aumentado sustancialmente. Estas tendencias subrayan la urgente necesidad de actuar de inmediato para prevenir nuevas transmisiones y mitigar el impacto de las ITS en la salud pública.

Muestras de Infecciones de Transmisión sexual, Hiv, Clamidia, Gonorrea, Sífilis

Las tres infecciones de transmisión sexual más prevalentes en nuestro país son la sífilis, la infección gonocócica -más conocida como gonorrea- y la infección por Chlamydia trachomatis. De hecho, según este informe, la sífilis ha aumentado un 8 por ciento entre 2014 y 2021 y la clamidia, un 18 por ciento entre 2016 y 2021. Solo en 2022 se notificaron casi 27.000 casos de infección gonocócica, es decir una tasa de 49 casos por 100 mil habitantes. Es cierto que hubo un descenso de las tasas debido al confinamiento por la pandemia de la COVID-19, y por la saturación del Sistema Nacional de Salud durante el año 2020. Pero, por ejemplo, en 2022, España tuvo la tasa más alta de sífilis desde que se inició la vigilancia epidemiológica en 1995. La clamidiasis también muestra una tendencia creciente en el período analizado (2016-2022), alcanzando la tasa más alta en 2022.

Costes asociados a las ITS

En cuanto a los costes asociados a estas enfermedades, según los expertos ascendieron en 2019 a 23 millones de euros. Sin embargo, “la inversión en esta área por parte del Ministerio de Sanidad ha aumentado solo en un millón de euros desde 2012 hasta 2022, lo que representa menos del 1 por ciento del presupuesto destinado por el Gobierno a este ministerio”, explica David Cantarero, catedrático de la Universidad de Cantabria y especialista en economía de la salud.

Según, el propio informe del ISCIII, si se mantiene la misma inversión en prevención de ITS, su coste para el Sistema Nacional de Salud podría aumentar en tres años en un 40 por ciento, llegando hasta los 1.400 millones de euros. La razón es que, aunque los tratamientos para tratar algunas de estas enfermedades no son caros, si lo son los tratamientos posteriores aplicados a consecuencias graves que pueden provocar estas infecciones como puede ser la infertilidad.

Sin embargo, explica David Cantarero si se diera prioridad a la prevención y a la educación sexual, “estas partidas serían realmente inversiones para abordar las ITS”. Es decir, “la educación es fundamental para prevenir estas infecciones. Proporciona información sobre las diferentes ITS, cómo se transmiten, cómo prevenirlas, detectarlas y tratarlas. Ayuda a las personas a tomar decisiones informadas y responsables en relación con su salud sexual”, apunta Cantarero. Por tanto, se puede afirmar que la prevención es clave para reducir la propagación de las ITS, y por ello es necesario incluir campañas de concienciación, promoción del uso de barreras y programas de educación sexual. “Y sale mucho más barato prevenirlas que tratarlas”, apostilla.

Es cierto que el tratamiento de las ITS implica el uso de medicamentos específicos, para cada infección, y que los costes de estos tratamientos varían según la ITS y la gravedad de la enfermedad, “es cierto también que no suelen ser muy elevados, pero si se dan muchos casos, los costes aumentan”, asegura el especialista. Además, “si no se tratan adecuadamente, las ITS pueden tener consecuencias graves, como infertilidad o complicaciones crónicas”, explica Cantarero. En esos casos los tratamientos son mucho más costosos.

Símbolos de sexo masculino y femenino

Las ITS más prevalentes

Las tres enfermedades más prevalentes en nuestro país son ahora mismo las ya mencionadas: sífilis, gonorrea y clamidia. Además, la franja etaria de infecciones está siendo cada vez más baja, dándose sobre todo en entre los 20 y los 34 años. Por otro lado, su prevalencia es mayor entre los hombres.

En 2022, España sufrió la tasa más elevada de sífilis desde 1995, año en que empezó a vigilarse epidemiológicamente a nivel estatal. Así, en 2022 se notificaron 8.141 casos de sífilis, presentando una tasa de 17,1 casos por cada 100 mil habitantes, diez veces superior a la registrada en 2001.

En cuanto a la infección gonocócica, la tasa aumentó hasta el 30,4 por ciento en 2022, situándose en 50 casos por 100 mil habitantes. Este año se detectaron casi 24.000 casos, de los cuales casi el 80 por ciento fueron hombres y más de la mitad se dio en personas de entre 20 y 34 años. Los casos de infección por Chlamydia Trachomatis que empezaron a vigilarse en 2016 y en 2022 presentaron un aumento del 19 por ciento. Con una incidencia de 62,38 casos por cada 100.000 habitantes. En el año 2022 se notificaron 26.518 casos de infección por esta enfermedad, un 62 por ciento de los cuales eran en personas de entre 20 y 34 años y es una de las infecciones que se da tanto en hombres como en mujeres, casi al 50 por ciento.

Para Jordi Casabona, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, (SEIMC), la respuesta al hecho de que la edad de los infectados por estas enfermedades haya descendido, es clara: “Ha habido un cambio moral y un cambio sustancial en las conductas sexuales. Hay más, se hablan y se practican más abiertamente y también existen o se conocen muchas más orientaciones sexuales”.

Por otro lado, están las redes sociales que alientan, fomentan o sacan a la luz muchas más conductas sexuales y prácticas peligrosas, como el ‘chemsex’. La pornografía, contenido al que los jóvenes tienen acceso incluso desde edades muy tempranas, en España, la edad a la que los niños acceden a este tipo de contenidos es entre los 8 y los 12 años, está teniendo también mucho que ver en el aumento de estas infecciones de transmisión sexual.

Además, alerta Casabona, “cada vez se usa menos el preservativo, se ha convertido en algo denostado y hasta estigmatizado. Se debería promocionar de nuevo su uso”.

Por tanto, el aumento de las infecciones de transmisión sexual tiene varias causas, pero ante todo una de las causas principales, dice el especialista es “la falta de una educación sexual en los colegios”. Los jóvenes tienen que aprender a tener relaciones sexuales, pero con la misma proporción de disfrute que de seguridad. “Los jóvenes necesitan una buena educación de base que les ayude a entender que deben tener sexo de forma sana”, apunta Casabona.

Sífilis, gonorrea, clamidia: síntomas, transmisión y tratamientos

Las tres enfermedades o infecciones de transmisión sexual más prevalentes en nuestro país son la sífilis, la infección gonocócica o gonorrea y la clamidia, son tres enfermedades causadas por bacterias, por lo que pueden ser tratadas con antibióticos.

La sífilis, es una infección de transmisión sexual causada por la bacteria Treponema pallidum. El mecanismo de transmisión habitual es el contacto con lesiones abiertas y secreciones de las personas infectadas durante una relación sexual (vaginal, anal u oral). También puede ser transmitida de madre a hijo durante el embarazo dando lugar a la sífilis congénita (ver sífilis congénita).

Esta enfermedad cursa en varias fases. La sífilis primaria se caracteriza por la aparición de una úlcera en el lugar de la infección, lo que se conoce como chancro sifilítico, a las dos o tres semanas desde la exposición; a continuación, aparece una erupción que suele afectar al tronco, palmas de las manos y plantas de los pies, lo que se conoce como sífilis secundaria. Tras esta fase, comienza un periodo caracterizado por la ausencia de síntomas, la denominada sífilis latente. Sin tratamiento, la enfermedad avanza y muchos años después puede aparecer afectación de múltiples órganos, incluyendo daños vasculares severos y en el sistema nervioso, la sífilis terciaria.

Bacteria patógena de la sífilis

La infección por clamidia o clamidiasis es una infección producida por la bacteria Clamydia trachomatis. Su mecanismo de transmisión habitual es el contacto con secreciones de las personas infectadas durante una relación sexual (vaginal, anal u oral). En el caso de la conjuntivitis y la neumonía neonatal la transmisión se produce a través del canal del parto.

En hombres se manifiesta fundamentalmente como uretritis y en mujeres como cervicitis. También se han descrito proctitis, infecciones faríngeas y conjuntivitis. No obstante, entre el 1 y el 25 por ciento de las infecciones en hombres son asintomáticas, alcanzando hasta el 90 por ciento en mujeres lo que dificulta la detección de los casos y favorece su transmisibilidad.

Sin tratamiento, la infección por Chlamydia trachomatis puede producir complicaciones y secuelas, especialmente en las mujeres (enfermedad pélvica inflamatoria, endometritis, salpingitis, esterilidad, embarazo ectópico) pero también en los hombres (epididimitis y esterilidad). Otras complicaciones son la artritis reactiva sexualmente adquirida (síndrome de Reiter) y la perihepatitis (síndrome de Fitz-Hugh-Curtis). La infección durante el embarazo puede producir rotura de membranas y parto prematuro, y en el recién nacido infección conjuntival y neumonía atípica.

La infección gonocócica, gonococia o gonorrea es una infección de transmisión sexual causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae. El mecanismo de transmisión habitual se produce a través del contacto con secreciones de las personas infectadas durante una relación sexual (vaginal, anal u oral). Puede afectar a la uretra, cérvix, recto y faringe. El cuadro clínico es variable, dependiendo de la localización y de si afecta a hombres o mujeres. En los hombres se manifiesta como uretritis en los 2-7 días siguientes a la exposición; los síntomas y signos incluyen escozor uretral, dolor o molestias al orinar (disuria) y eritema del meato, junto con una secreción mucopurulenta, típicamente de color amarillo-verdoso. En las mujeres aparece en forma de uretritis o cervicitis mucopurulenta, aunque entre el 50-70% de los casos pueden no presentar síntomas. Las faríngeas habitualmente son asintomáticas al igual que las rectales.

La principal medida de control de estas tres enfermedades, así como de otras de transmisión sexual es la prevención y el diagnóstico, además de un tratamiento precoz.

Por otra parte, cuando se realiza un diagnóstico de infección por cualquiera de estas enfermedades se deben descartar otras infecciones de transmisión sexual, incluyendo la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Además, es importante tratar a las parejas sexuales para evitar reinfecciones.

El VPH, virus del papiloma humano

El gran olvidado de las enfermedades de transmisión sexual, y sin embargo uno de los más peligrosos porque en muchas ocasiones es la causa de algunos tipos de cáncer, como el de cuello de útero, de orofaringe, de vagina, de pene o de vulva, es el Virus del Papiloma Humano o VPH. En el caso de esta enfermedad de transmisión sexual el causante es un virus, y suelen portarlo los hombres, aunque lo transmiten ambos sexos. Este virus es el causante del 5 por ciento de los tumores humanos. El preservativo reduce las posibilidades de transmitir y contraer la enfermedad, pero el virus puede infectar zonas que no estén protegidas, ya que se transmite a través de relaciones sexuales vaginales, anales u orales.

Adolescente recibiendo la vacuna del Virus del Papiloma Humano

En nuestro país este virus lo padecen más de dos millones de mujeres y más de un 80 por ciento de las personas sexualmente activas contraerán la infección en algún momento de su vida.

Afortunadamente existe vacuna para este virus que esta siendo administrada desde 2007 a niñas de 12 años y a partir de 2022, la Comisión de Salud Pública incorporó esta vacuna también para niños varones con el objetivo de que las comunidades autónomas la vayan incorporando antes de finales de 2024.

Prevención y tratamiento de las ITS en España

La prevención y tratamiento de las ITS en España se realiza desde múltiples niveles asistenciales y varía entre CCAA. La atención primaria es la puerta de entrada al Sistema Nacional de Salud y realiza la prevención y el control de las ITS en la población general. Desde la atención especializada, diferentes especialidades (dermatología, ginecología y obstetricia, urología, urgencias, medicina interna – enfermedades infecciosas) también manejan las ITS en su práctica clínica habitual de manera transversal. Además, en algunas CCAA, existen centros monográficos dedicados a las ITS y consultas monográficas dependientes de servicios de diferentes especialidades médicas y que atienden a un perfil de usuarios/as que no frecuentan de manera ambulatoria otros dispositivos asistenciales.

El Plan de Prevención y Control de la Infección por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) y las ITS (2021 – 2030) en España incorpora por primera vez el abordaje de las ITS de manera específica, con planes de acción y actuaciones concretas enfocadas a este tipo de infecciones, siempre manteniendo una respuesta integrada con la respuesta al VIH.

Por su parte, y en el marco de este Plan de Prevención, el Ministerio de Sanidad anunciaba el pasado mes de marzo, establecer la gratuidad de los preservativos para los jóvenes con edades comprendidas entre los 14 y 22 años, con el claro propósito de favorecer su uso como medida para prevenir la transmisión de ITS. Ya que según GeSIDA el Grupo de Estudio del SIDA de la SEIMC (Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica), “el preservativo es el método barrera más efectivo frente a cualquier ITS, como la sífilis, la gonorrea, la clamidia o el VIH, entre otras”. Y es que según un estudio multicéntrico llevado a cabo por GeSIDA, realizado en nueve hospitales de cinco comunidades autónomas sobre una muestra de 529 casos diagnosticados de ITS, confirmó que las ITS se diagnostican a edades cada vez más precoces, con independencia del sexo biológico al nacer y de la orientación sexual. De hecho, 20 de los casos se dieron en menores de 15 años y 176 en adolescentes de hasta 18 años.

Prevención, mediante educación sexual y detección precoz, son las claves para frenar este aumento de las infecciones de transmisión sexual entre los jóvenes españoles “Esto evitará a largo plazo, los costes excesivos del tratamiento de secuelas de estas enfermedades”, concluye el experto.